El preso político cubano Roilán Álvarez Rensoler lleva más de dos semanas en huelga de hambre en la Prisión Provincial de Holguín y su estado de salud se deteriora progresivamente, según denunció este lunes la organización Cubalex, que advirtió sobre el grave riesgo para su vida.

El opositor cumple 17 días de huelga de hambre, una protesta que inició tras ser agredido físicamente por negarse a vestir el uniforme reglamentario de los reclusos, informó la organización en un comunicado.

Como represalia, fue trasladado a una celda de castigo.

"La vida de Roilán Álvarez Rensoler está en grave riesgo. Exigimos su liberación inmediata e incondicional", señaló la organización.

Cubalex explicó que el activista aún sufre las secuelas de una huelga de hambre anterior de más de 40 días, sin haber recibido la atención médica necesaria para su recuperación. Según la denuncia, todo ello ocurre en un contexto de "acoso, amenazas y hostigamiento" por parte de la Seguridad del Estado y de las autoridades penitenciarias.

La madre del preso fue hospitalizada

La organización también informó, citando una denuncia de la activista Ana Belkis Ferrer García, que la madre del preso político tuvo que ser trasladada de urgencia al hospital del municipio Mella, en Santiago de Cuba, tras recibir una llamada en la que le comunicaron que su hijo había sido llevado al puesto médico del penal debido al grave deterioro de su estado.

La adulta mayor presentó un fuerte dolor en el pecho y la cabeza, presión arterial muy elevada y dificultad para mover el lado izquierdo del cuerpo. En el hospital le diagnosticaron una posible isquemia.

Para la organización, el caso evidencia que la represión ejercida contra los presos políticos también alcanza a sus familiares.

"La incertidumbre sobre el estado de salud de Roilán, la falta de información oficial y las restricciones al contacto con él prolongan un sufrimiento que afecta gravemente a sus seres queridos y constituye una forma adicional de hostigamiento", afirmó.

Segunda huelga de hambre en pocos meses

No es la primera vez que Álvarez Rensoler recurre a una huelga de hambre para denunciar su situación.

A inicios de este año, el activista de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) realizó una protesta de más de un mes para exigir su libertad tras ser detenido arbitrariamente.

Álvarez Rensoler fue arrestado el 30 de enero en su vivienda de Santiago de Cuba junto a los activistas Dariel Calderín Rensoler, Jorge Luis Hernández Haber y Jordán Méndez Martínez, después de que aparecieran varios carteles antigubernamentales en Holguín y se registraran daños en una valla propagandística con la imagen de Fidel Castro en Birán.

Tras su arresto fue trasladado a una sede de la Seguridad del Estado en Holguín, donde inició aquella primera huelga de hambre en demanda de su liberación inmediata.

El régimen lo acusa del supuesto delito de propaganda contra el orden constitucional, un cargo de marcado carácter político. Sin embargo, más de seis meses después de su detención, continúa sin petición fiscal ni fecha de juicio.

En marzo, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares a favor del preso político al considerar que se encuentra en una situación de gravedad y urgencia que pone en riesgo sus derechos.

La nueva huelga de hambre y el deterioro de su estado físico vuelven a encender las alarmas sobre la situación de Álvarez Rensoler, en un contexto en el que organizaciones de derechos humanos han denunciado reiteradamente el uso de celdas de castigo, la falta de atención médica adecuada y otras formas de represión contra los presos políticos en las cárceles cubanas.