El preso político cubano Ibrahim Domínguez Aguilar lleva seis días sin comunicarse con su familia, mientras persiste la preocupación por su estado de salud debido a un intenso dolor pélvico y a la posibilidad de que padezca problemas en los riñones.

Su madre, Mercedes Aguilar, declaró este martes a ADN Cuba que no ha podido hablar con su hijo desde el pasado 16 de septiembre y que desconoce cómo se encuentra actualmente. La última llamada se produjo ese día, por lo que el miércoles se cumpliría una semana sin que Domínguez pueda comunicarse con su familia.

"Él no me ha llamado y la conexión está mala, al parecer en Boniato. Otra mujer de un preso político me dijo que hace 5 días tampoco la llamaba y le había dicho que mi hijo lo que tenía eran los riñones", relató Aguilar.

La madre explicó que solo ha podido conocer de manera indirecta la posible afección renal de su hijo, sin que las autoridades penitenciarias le hayan informado oficialmente sobre su estado.

Desde agosto, Domínguez Aguilar sufre un intenso dolor en la zona pélvica que le impide sentarse o acostarse con normalidad. Hasta ahora, los médicos no han logrado determinar la causa de ese padecimiento, según denunció anteriormente su madre.

Este mes, el preso político fue trasladado al Hospital Provincial Saturnino Lora, en Santiago de Cuba, donde le realizaron varios análisis que, según su madre, dieron resultados negativos. Sin embargo, no le han practicado los exámenes especializados que permitan esclarecer el origen del dolor.

Aguilar dijo a ADN Cuba que desconoce si su hijo ha vuelto a ser trasladado al hospital para recibir atención médica o si continúa padeciendo el dolor dentro de la prisión de Boniato.

Además, el ICLEP denunció el pasado 17 de septiembre que Domínguez Aguilar se encontraba entre varios presos políticos cubanos que sufrían problemas de salud y falta de atención médica adecuada en diferentes cárceles del país.

Domínguez Aguilar permanece recluido en la prisión de Boniato, en Santiago de Cuba, bajo un régimen de mayor rigor y sin acceso a beneficios penitenciarios.

El opositor fue condenado a 10 años de privación de libertad por su participación en las protestas antigubernamentales del 11 de julio de 2021 (11J) en Contramaestre, Santiago de Cuba. El tribunal lo declaró culpable de los delitos de desórdenes públicos, desacato, atentado y ultraje sexual, de marcado carácter político.

Organizaciones de derechos humanos han cuestionado las condiciones de reclusión de Domínguez Aguilar. En 2022, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares a su favor y consideró que se encontraba en una situación de gravedad y urgencia con riesgo de daño irreparable a sus derechos.

Su madre continúa sin conocer con certeza cuál es el diagnóstico de su hijo ni si está recibiendo seguimiento médico para el dolor que padece desde hace varias semanas.