El periodista independiente Adelth Bonne Gamboa, colaborador del medio CubaNet, fue detenido violentamente en La Habana este lunes, permaneció tiempo en paradero desconocido y sufrió el decomiso de sus equipos de trabajo, según denunció el propio comunicador.
De acuerdo con un reporte de CubaNet, Bonne llevaba varios días incomunicado y salió de su vivienda, ubicada en el barrio de Santo Suárez, municipio Diez de Octubre, en busca de acceso a internet.
Cuando había avanzado algunas cuadras, fue interceptado por agentes policiales que lo arrestaron violentamente, lo esposaron y lo introdujeron en la patrulla número 519.
Durante el operativo también fue agredida su pareja, a quien los agentes intentaron quitarle el teléfono celular con el que documentaba la detención arbitraria. Además, la perrita del activista, llamada Libertad, se extravió en medio de los hechos.
El periodista fue liberado varias horas después, pero las autoridades le impusieron una multa al amparo del Decreto-Ley 370, utilizado por el régimen cubano para sancionar publicaciones en redes sociales y contenidos críticos con el gobierno.
También le decomisaron una computadora portátil, un teléfono celular, dos trípodes, audífonos y un micrófono, sin entregarle ningún documento que acreditara legalmente la ocupación de esos bienes.
Bonne relató a CubaNet que recibió un golpe en el rostro cuando gritó consignas contra el régimen mientras era introducido en el vehículo policial.
"Cuando me estaban montando en la patrulla, un policía me metió un galletazo (golpe en la mejilla) cuando yo grité abajo la dictadura y por poco me parten los espejuelos. Lo que más me dolió fue que me llevaran con las esposas apretadas, cortándome la circulación desde mi casa hasta el Cero", declaró.
Tras su liberación, el comunicador denunció que volvió a recibir amenazas de encarcelamiento si continuaba con su labor como periodista independiente y su activismo.
El arresto se produce en medio de un recrudecimiento de las acciones represivas contra Bonne durante las últimas semanas. El periodista había denunciado citaciones policiales, interrogatorios, vigilancia y cercos alrededor de su vivienda, así como cortes del servicio de internet.
Anteriormente, también había informado sobre las presiones ejercidas por las autoridades a través de sus familiares e incluso los intentos de forzarlo a abandonar el país, después de varios años de activismo y trabajo periodístico independiente.
El caso de Adelth Bonne se suma a las denuncias de hostigamiento, vigilancia, detenciones arbitrarias, amenazas y decomisos de herramientas de trabajo contra periodistas independientes en Cuba, en un contexto en el que el ejercicio de la libertad de prensa continúa bajo presión de la dictadura.