La periodista independiente Camila Acosta fue detenida arbitrariamente este martes en La Habana cuando se dirigía con su mascota a una consulta veterinaria, y hasta el momento se desconoce su paradero, según denunció el medio para el que trabaja, CubaNet.

De acuerdo con la denuncia, los agentes dejaron a la mascota sola en medio de la calle, donde posteriormente fue rescatada por un vecino.

“Secuestro de la periodista Camila Acosta por el régimen cubano y exigimos su liberación inmediata”, señaló el medio, que calificó el hecho como una nueva agresión contra quienes ejercen el periodismo independiente en la isla.

Cabe recordar el arresto violento el lunes de otro de los colaboradores del medio, Adelth Bonne. Durante ese operativo, las autoridades confiscaron los equipos de trabajo del periodista y lo amenazaron con enviarlo a prisión.

“Hoy denunciamos otra agresión contra quienes informan desde la Isla. La represión contra los periodistas de CubaNet busca impedir que se conozca lo que ocurre en Cuba”, manifestó el medio, que exigió el cese de las detenciones arbitrarias, las amenazas y el hostigamiento contra la prensa independiente.

Por su parte, el escritor y masón cubano Ángel Santiesteban, pareja de Acosta, también denunció lo ocurrido en sus redes sociales. Según su publicación, varios vecinos le contaron que la periodista había sido maltratada durante la detención y que los agentes le colocaron esposas.

“Cuando ellos protestaron le dijeron que por su culpa habían golpeado a la familia de un revolucionario. Y que la llevaban para Guanabo. Que era una patrulla y dos motos con sicarios de la SE”, escribió Santiesteban, en referencia a la Seguridad del Estado.

El escritor también vinculó el arresto con el juicio previsto para este jueves contra varios miembros de la masonería cubana, entre ellos él mismo, acusados de un supuesto delito de tráfico ilegal de moneda nacional y divisas.

“Quizá sea para prevenirla, chantajearla, y todas esas bajezas que acostumbran como cobardes que son”, añadió.

La detención de Acosta ocurre después de que la periodista denunciara, la semana pasada, un operativo de vigilancia y sitio policial alrededor de su vivienda, una práctica utilizada por el régimen para impedir que activistas, opositores y reporteros independientes salgan de sus casas o participen en actividades públicas.

Hasta el momento, no se ha informado oficialmente sobre el lugar al que fue trasladada la periodista ni sobre los motivos de su detención. La falta de información sobre su paradero, sumada a la ausencia de garantías sobre su integridad y situación jurídica, mantiene la alarma por su seguridad.

El caso se suma a una nueva escalada de acciones contra integrantes de CubaNet, luego de la detención de Bonne y el arresto de Acosta en menos de 48 horas. Ambas acciones refuerzan las denuncias sobre el hostigamiento de La Habana contra la prensa independiente y los periodistas que documentan la realidad de la isla.