El preso político del 11J Roberto Pérez Fonseca se encuentra grave de salud en la prisión de Quivicán, en Mayabeque, donde presenta fiebre y síntomas que podrían corresponder a una neumonía, denunció el viernes su hermano Alberto Fonseca en redes sociales.
De acuerdo con la denuncia, dentro del penal hay varios reclusos enfermos, por lo que la familia teme que exista algún tipo de virus o brote infeccioso circulando en la prisión.
“Roberto Pérez Fonseca, preso político y preso de conciencia, se encuentra grave de salud en la prisión de Quivicán, con fiebre y síntomas que indican una posible neumonía”, escribió Alberto Fonseca en Facebook.
El familiar recordó que Roberto ha sufrido anteriormente problemas pulmonares, que, según denunció, se agravaron después de haber sido sometido a celdas de castigo dentro del sistema penitenciario cubano.
Ante esta situación, Fonseca exigió el traslado urgente de su hermano a un hospital y su liberación inmediata. También responsabilizó a las autoridades penitenciarias cubanas por la vida y la integridad física del prisionero.
“Mi hermano está preso injustamente por ejercer sus derechos fundamentales. Pero incluso dejando a un lado la injusticia de su encarcelamiento, su precario estado de salud es razón suficiente para que hubiese sido liberado y para que reciba atención médica especializada inmediatamente”, afirmó.
Antecedentes de falta de atención médica
La situación actual se suma a otros episodios recientes de falta de atención médica denunciados por la familia de Pérez Fonseca.
En marzo de este año, el preso político sufrió una caída desde su litera en la cárcel de Quivicán y, de acuerdo con su hermano, no recibió asistencia médica de manera oportuna. Alberto Fonseca denunció entonces que Roberto se había golpeado durante la caída y permanecía sin atención en el penal.
El Centro de Documentación de Prisiones Cubanas (CDPC), una organización independiente de la sociedad civil, también ha documentado problemas de salud de Pérez Fonseca. En uno de sus informes señaló que el prisionero había presentado dolores persistentes debido a úlceras estomacales sin recibir atención médica y que los dolores se habían intensificado hasta llegar a producir sangrado digestivo.
Pérez Fonseca padece varias úlceras bulbo duodenales, esofagitis aguda y duodenitis eritematosa y congestiva. En enero pasado, su madre, Liset Fonseca, denunció que el médico de la prisión de Quivicán estaba desconociendo diagnósticos anteriores y reduciendo sus padecimientos a una supuesta gastritis.
La prisión de Quivicán ha sido señalada de manera reiterada por organizaciones independientes por las condiciones que enfrentan los reclusos. En un informe sobre el período comprendido entre marzo de 2024 y marzo de 2025, el CDPC documentó en ese penal incidentes relacionados con falta de atención médica, celdas de castigo, muertes de reclusos y otras violaciones.
Diez años de prisión por las protestas del 11J
Roberto Pérez Fonseca fue condenado a 10 años de cárcel por su participación en las protestas antigubernamentales del 11 de julio de 2021 en San José de las Lajas, Mayabeque.
El Tribunal Municipal Popular de San José de las Lajas lo sancionó por los delitos de desacato, atentado, desorden público e instigación a delinquir. Su caso adquirió notoriedad porque durante las manifestaciones rompió públicamente una fotografía del fallecido dictador Fidel Castro.
Pérez Fonseca cumple su condena en la prisión de Quivicán y ha sufrido anteriormente medidas disciplinarias y condiciones de reclusión denunciadas por sus familiares y organizaciones de derechos humanos.
En 2024, Amnistía Internacional lo reconoció formalmente como preso de conciencia, junto a otros tres prisioneros cubanos, por considerar que se encuentra encarcelado por ejercer derechos fundamentales.
La situación de Pérez Fonseca también ha sido recogida por el Grupo de Trabajo de la ONU sobre la Detención Arbitraria, que destacó su caso en relación con las denuncias de amenazas dentro de prisión, falta de atención médica y agravamiento de sus condiciones de salud.