Estados Unidos incautó 90 envíos de combustible valorados en unos 2.8 millones de dólares que, según las autoridades, eran enviados ilegalmente a Cuba y tenían como destinatario final a ENETEC S.A., una empresa del régimen sancionada por Washington desde julio. 

La operación fue anunciada este miércoles por autoridades federales estadounidenses, que investigan un supuesto esquema para evadir las sanciones contra La Habana.

ENETEC, con sede en La Habana, figura en los documentos de los envíos como el “destinatario último”, según funcionarios estadounidenses citados por medios de prensa. 

La empresa fue incluida el 13 de julio en la lista de Nacionales Especialmente Designados (SDN) de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro. El organismo estadounidense la identifica como una empresa dedicada a la venta mayorista de combustibles sólidos, líquidos y gaseosos y productos relacionados.

La incautación involucró a Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y la Oficina de Industria y Seguridad (BIS) del Departamento de Comercio. Las autoridades dijeron que interceptaron 90 envíos de destilado medio mezclado con biodiésel que estaban destinados a una entidad cubana sancionada y que formaban parte de un esquema para eludir las restricciones estadounidenses.

Las autoridades descubrieron a comienzos de septiembre que los cargamentos de biodiésel salían desde Port Everglades, en Florida, y desde el puerto de Houston con destino a La Habana.

 

En Port Everglades fueron retenidos 71 tanques con unos 500,000 galones de biodiésel, mientras que otros 19 envíos que contenían aproximadamente 120,000 galones fueron interceptados en el puerto de Houston. En conjunto, las autoridades calculan que el combustible incautado tiene un valor cercano a los 2.8 millones de dólares.

El director de Patrulla Fronteriza en Florida explicó que los cargamentos que salían de Everglades fueron detenidos después de que los agentes determinaran que requerían revisiones adicionales para verificar el cumplimiento de las regulaciones federales. Hasta el momento, las autoridades han confirmado la paralización de más de 90 embarques.

Los funcionarios no revelaron quiénes estaban detrás de los envíos. Ante las preguntas de la prensa, indicaron que la identidad de los exportadores forma parte de una investigación en curso y que no podían divulgar esa información. 

HSI tampoco ha informado de acusaciones formales contra personas o compañías relacionadas con el caso.

Las agencias estadounidenses investigan posibles violaciones de las leyes federales de exportación, incluida la International Emergency Economic Powers Act (IEEPA) y las regulaciones que rigen las exportaciones sometidas a las normas de administración de exportaciones de Estados Unidos.

El caso se produce mientras Washington intensifica las medidas contra las vías de suministro energético hacia Cuba, en medio de la grave crisis de combustible que atraviesa la isla.

ENETEC, una empresa sancionada por Washington

La inclusión de ENETEC en la lista de sancionados de OFAC ocurrió el 13 de julio, cuando el Gobierno de Donald Trump amplió las medidas contra entidades vinculadas con las fuentes de financiamiento del régimen cubano.

El Tesoro estadounidense identificó entonces a ENETEC como una empresa mayorista de combustibles y la designó bajo la Orden Ejecutiva 14404, utilizada por la Administración Trump para imponer nuevas restricciones relacionadas con Cuba. En esa misma ronda fueron sancionadas otras entidades cubanas, entre ellas COREYDAN S.A., también dedicada al comercio mayorista de combustibles, además de GECOMEX y GEMAR.

Las nuevas medidas aumentaron las restricciones sobre compañías vinculadas al comercio exterior, el transporte marítimo y el suministro de combustible a la isla. En el caso de ENETEC, la empresa quedó sometida a las restricciones financieras y comerciales derivadas de su inclusión en la lista SDN.

La incautación anunciada este miércoles adquiere particular relevancia porque, según las autoridades estadounidenses, ENETEC aparece directamente en la documentación de los cargamentos como el destinatario final, pese a estar sancionada por Washington.

Otro buque fue interceptado en septiembre

La operación contra los envíos terrestres y portuarios se conoce pocos días después de que la Guardia Costera de Estados Unidos confirmara la interceptación del M/V Grace, un buque al que Washington acusa de transportar combustible de manera ilícita con destino a Cuba.

El abordaje ocurrió a comienzos de septiembre en el mar Caribe. Después, la Guardia Costera escoltó la embarcación hasta Progreso, México, donde un equipo de inspección de la Marina mexicana confirmó la presencia de grandes cantidades de combustible almacenadas en los tanques de lastre del buque, además de varios contenedores que las autoridades consideraron que podían contener combustible ilícito.

De acuerdo con la Guardia Costera, el Grace se dirigía hacia Cuba y presuntamente utilizaba tácticas asociadas con la denominada “flota oscura”, término utilizado para describir embarcaciones que emplean prácticas destinadas a ocultar o dificultar el seguimiento de sus operaciones. La institución estadounidense advirtió además que almacenar combustible en tanques de lastre representa un riesgo para el acosistema marino.

Las nuevas incautaciones forman parte de una política estadounidense más amplia destinada a restringir el acceso del régimen cubano a combustible y a otras fuentes de financiamiento. La Administración Trump ha endurecido durante 2026 las medidas contra entidades estatales cubanas y ha aumentado la vigilancia sobre las rutas utilizadas para transportar hidrocarburos hacia la isla.

Por ahora, Estados Unidos no ha revelado quiénes exportaron el combustible ni qué personas o compañías estarían detrás del supuesto esquema de evasión de sanciones. La investigación continúa abierta.