El músico y preso político cubano Maykel “Osorbo” Castillo Pérez fue esposado y obligado a cortarse el cabello durante una requisa realizada el viernes 9 de octubre en la prisión de máxima seguridad de Guanajay, en Artemisa, según denunció el lunes su amiga y activista Anamely Ramos.

En una publicación en Facebook, Ramos explicó que el operativo tuvo lugar en el área conocida como “la Incrementada”, donde el rapero permanece recluido desde julio pasado. En la requisa participaron más de 30 integrantes de la brigada especial, además de jefes de la prisión, representantes de la Dirección de Establecimientos Penitenciarios en la provincia y agentes de la Seguridad del Estado.

La activista señaló que durante el procedimiento se produjeron momentos de violencia y que varios reclusos fueron esposados, entre ellos Osorbo, a quien varios guardias sujetaron para obligarlo a cortarse el cabello.

“De más está decir que a Maykel nadie le pone un dedo encima a no ser así, entre muchos, y esposado”, escribió Ramos al denunciar lo sucedido.

La activista aclaró que no dispone de todos los detalles sobre lo ocurrido durante la requisa, debido a las dificultades de comunicación desde el centro penitenciario. Hasta el momento, la información sobre el operativo procede de su denuncia pública y del mensaje que el propio artista le hizo llegar desde la prisión.

Ramos también alertó sobre las dificultades para comunicarse con los reclusos del área de “la Incrementada”, que, según dijo, se ha mantenido parcialmente incomunicada durante los últimos meses. Actualmente solo funciona un teléfono de manera intermitente para atender las llamadas de numerosos presos que intentan contactar a sus familiares.

La denuncia coincide con reportes previos sobre problemas de comunicación en las cárceles cubanas. El 25 de septiembre, la organización Cubalex informó que había recibido denuncias por interrupciones telefónicas en 15 centros penitenciarios, entre ellos Guanajay, una situación que dejó a numerosas familias sin contacto habitual con sus seres queridos.

Ramos reiteró que el artista continúa recluido en Guanajay, en el área conocida como “la Incrementada”, después de haber sido trasladado desde la prisión Kilo 8, en Pinar del Río, en julio de 2026. El traslado se produjo sin que su familia fuera informada previamente.

La activista recordó además que Osorbo tiene aprobado un parole humanitario para viajar a Estados Unidos, pero continúa encarcelado en Cuba. El régimen no permite que salga de prisión ni del país.

El rapero cumple una condena de nueve años de cárcel impuesta en junio de 2022 por delitos que incluyeron desacato, atentado y desórdenes públicos. En julio de 2026, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) publicó un informe sobre su caso en el que concluyó que su detención fue ilegal y arbitraria, estuvo vinculada con el ejercicio de sus libertades de expresión, reunión y asociación, y que la condena penal resultó incompatible con esos derechos. La Comisión recomendó, entre otras medidas, dejar sin efecto la condena y reparar las violaciones documentadas.

En su publicación, Ramos compartió también un mensaje que el artista le hizo llegar después de los hechos.

“Cuando mi tranquilidad espiritual supera el límite de la tranquilidad, de pronto aparece un estúpido a romperla, por cosas de frustrados”, escribió el rapero.

En el mismo texto, añadió: “Pececito blanco, escucha: los tiburones están en el océano, así que déjame en mi ‘tranquilidad’ espiritual y no te metas conmigo”.

El mensaje concluyó con una advertencia: “Me llevas una de ventaja, vas adelante… pero eso hasta un día. No me fermenten”.

Ramos afirmó que la falta de comunicación dificulta conocer con precisión lo que sucede dentro del penal y reiteró que Osorbo permanece recluido en Guanajay. La denuncia sobre la requisa se suma a los reportes previos de interrupciones telefónicas y a las preocupaciones sobre las condiciones de reclusión de presos políticos en el centro penitenciario.