Cuba obtuvo apenas 19 puntos de 100 en el informe Freedom on the Net 2026, elaborado por Freedom House, que clasificó al país como “No Libre” debido a las restricciones de acceso, la censura de contenidos y los castigos contra personas que se expresan en Internet. 

La organización señaló que la libertad digital en la isla disminuyó durante el período analizado.

La publicación, difundida el jueves, sitúa a Cuba entre los países con mayores restricciones a la libertad en Internet y le otorga la puntuación más baja de América Latina.

Según el informe, la grave crisis energética que atraviesa la isla, marcada por prolongados apagones en todo el territorio nacional, provocó importantes interrupciones en la conectividad. A ello se sumaron los problemas de asequibilidad, que dificultan todavía más el acceso de los cubanos a Internet.

Freedom House también documentó la continuidad de la censura estatal contra medios independientes y el castigo a quienes expresan opiniones críticas en plataformas digitales. Entre las prácticas señaladas figuran el bloqueo de sitios informativos, la imposición de condenas de varios años de prisión por publicaciones o actividades en línea y la vigilancia digital sistemática.

Uno de los aspectos más preocupantes del período evaluado fue el encarcelamiento de personas por convocar a protestas a través de las redes sociales. El informe destaca que varias personas recibieron condenas de varios años, incluida una de 14 años de prisión, por este motivo.

La organización redujo la puntuación correspondiente a la capacidad de los ciudadanos para organizarse, movilizarse y hacer campaña en Internet, especialmente en asuntos políticos y sociales, debido a estas condenas.

El documento también advierte sobre la vigilancia estatal y señala que la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA), controlada por el Estado, parecía facilitar el hackeo de cuentas de redes sociales y comunicaciones de activistas, opositores y periodistas independientes. A raíz de esta situación, Freedom House modificó la evaluación correspondiente a los ataques informáticos y otras amenazas contra los usuarios.

Ante estos riesgos, la organización recomienda que los proveedores de servicios de Internet hagan públicas las órdenes de interrupción del servicio que reciban y se comprometan a impugnar aquellas que consideren desproporcionadas o ilegales.

Un entorno digital bajo control estatal

La evaluación de Freedom House abarca tres grandes áreas: los obstáculos para acceder a Internet, las restricciones a los contenidos y las violaciones de los derechos de los usuarios.

En el caso cubano, la organización identificó problemas relacionados con la infraestructura y la conectividad, junto con el bloqueo de información, la autocensura y las limitaciones para crear comunidades digitales y organizar iniciativas de carácter político o social.

El informe también recoge preocupaciones sobre las sanciones contra personas por sus actividades en línea, las restricciones a la comunicación anónima y la vigilancia estatal que afecta a la privacidad de los usuarios.

La clasificación de Cuba como “No Libre” refleja un entorno en el que las dificultades económicas y técnicas para conectarse coinciden con restricciones  del régimen a la circulación de información y al ejercicio de la libertad de expresión.