Durante más de tres décadas, Orlando Manrufo convirtió las ocurrencias, los problemas cotidianos y la picardía de los cubanos en motivo de risa. Su inolvidable personaje de Mariconchi, una mujer de lengua afilada, carácter fuerte y respuestas inesperadas, se ganó el cariño de varias generaciones y se convirtió en uno de los rostros más reconocibles del humor en la isla.

Ese legado queda tras la muerte del actor y comediante cubano, confirmada este miércoles 4 de noviembre por el Centro Promotor del Humor, que lamentó su partida y transmitió condolencias a familiares, amigos y compañeros de profesión.

La noticia fue difundida inicialmente por el humorista Jorge Díaz Valera y provocó emotivas despedidas entre sus colegas. Luis Silva, conocido por interpretar a Pánfilo en Vivir del cuento, también lamentó el fallecimiento y recordó los años en que el Teatro América acogió el popular espectáculo La Esquina de Mariconchi.

"Acabo de conocer del fallecimiento del gran humorista, y tan simpático, Orlando Manrufo (Mariconchi). Triste noticia", escribió Silva en Facebook, en un mensaje en el que también envió condolencias a su familia y recordó a su hija Olivia Manrufo, quien interpretó a Indirita en Vivir del cuento.

Mariconchi, un personaje que hizo historia

Aunque estudió ingeniería en transporte marítimo, Manrufo encontró en la actuación y la comedia su verdadera vocación. En 1988 ingresó al grupo de teatro aficionado Olga Alonso, donde comenzó a desarrollar una carrera que terminaría vinculada para siempre a Mariconchi.

El personaje nació durante una improvisación teatral y fue adquiriendo personalidad propia hasta convertirse en protagonista de monólogos y espectáculos. Con Aventuras y desventuras de Mariconchi, el artista obtuvo un premio en el Festival Nacional del Humor Aquelarre durante la década de 1990.

Su popularidad trascendió los escenarios. Mariconchi representaba a esa cubana que hablaba sin filtros, conocía los problemas de la calle y encontraba siempre una respuesta para todo. A través de ella, Manrufo hizo de las dificultades de la vida diaria una fuente de sátira y humor.

Durante más de 25 años encabezó La Esquina de Mariconchi, un espectáculo que convirtió los jueves del Teatro América de La Habana en una cita habitual para los amantes de la comedia. También protagonizó numerosas presentaciones en otros escenarios del país.

Su personaje compartió escenario con figuras populares del humor cubano, entre ellas el fallecido Churrisco, con quien mantuvo una estrecha relación artística.

La partida de Orlando Manrufo deja un vacío en la escena humorística nacional, pero también una colección de personajes, actuaciones y recuerdos que permanecen en la memoria de quienes crecieron riendo con sus ocurrencias.