El cubanoamericano George Urguelles, quien residía por temporadas en Cuba, fue asesinado durante la madrugada del miércoles en su vivienda de La Habana, presuntamente a manos de su pareja, un ciudadano cubano al que ya había denunciado anteriormente por intentos de robo, informó este jueves el diario independiente 14ymedio.

El crimen ocurrió en el edificio Nela, ubicado en la calle Requena, entre Carlos III y Maloja, en el municipio Plaza de la Revolución, donde Urguelles tenía un apartamento. Aunque residía en Estados Unidos, el cubanoamericano pasaba temporadas en la Isla y compartía la vivienda con su pareja.

Según fuentes consultadas por 14ymedio, el presunto agresor ya habría intentado robar a Urguelles en ocasiones anteriores. La víctima llegó a presentar una denuncia contra él, pero posteriormente la retiró a petición de los padres del supuesto agresor.

El hombre habría apuñalado a Urguelles con la intención de robarle. Sin embargo, pese a las heridas y a la abundante pérdida de sangre, la víctima consiguió salir del apartamento y llegar hasta la vivienda de un vecino, a quien identificó a la persona que lo había atacado.

Los testigos citados por 14ymedio aseguraron que una ambulancia llegó al lugar con mayor rapidez de la habitual, pero la gravedad de las heridas hizo que Urguelles muriera antes de que pudiera salir del edificio. 

Durante el mediodía de este miércoles, agentes de la Policía y peritos permanecieron en el inmueble trabajando en la escena del crimen. 

En redes sociales también circularon versiones sobre los bienes que supuestamente habrían sido sustraídos de la vivienda. La plataforma NiO Reportando Un Crimen señaló, citando a fuentes cercanas al caso, que el presunto responsable sería un joven natural de Santiago de Cuba y residente en Guanabacoa, aunque su identidad todavía no ha sido confirmada plenamente.

 

Según esa versión, Urguelles poseía numerosas obras de arte y acostumbraba manejar importantes cantidades de dinero. Entre los objetos que presuntamente desaparecieron figuran varios relojes, teléfonos celulares, una cadena de oro valorada en unos 10.000 dólares, cerca de un millón de pesos cubanos y dinero que supuestamente se encontraba en una caja fuerte. 

El asesinato ocurre en medio de una creciente preocupación por la violencia y la inseguridad ciudadana en Cuba, donde medios independientes y organizaciones de derechos humanos han documentado un aumento de reportes sobre robos, asaltos, agresiones y homicidios.

El monitoreo de Cubalex registró al menos 52 homicidios durante agosto de 2026, la cifra mensual más alta documentada por esa organización desde que comenzó a dar seguimiento a estos hechos. Durante ese mismo mes contabilizó 314 eventos relacionados con violencia e inseguridad ciudadana. 

Cubalex advirtió que sus cifras constituyen un subregistro, debido a que dependen de información que puede ser documentada y verificada mediante fuentes propias, redes sociales y otras fuentes abiertas. La organización también señaló que la ausencia de estadísticas oficiales actualizadas y desagregadas sobre homicidios y otros delitos impide conocer con precisión la magnitud real de la violencia en la Isla.

El dato de agosto se produjo después de que julio registrara 37 homicidios en el monitoreo de Cubalex, que entonces ya constituía un récord mensual desde que la organización comenzó este seguimiento en 2023. 

El caso de Urguelles se suma así a una serie de hechos violentos reportados en distintas provincias cubanas, mientras continúa la falta de información oficial sistemática que permita establecer el alcance real de la criminalidad en el país.