Régimen intenta aplacar protestas: autoriza libre importación de alimentos, aseo y medicinas

El castrismo anunció medidas urgentes destinadas a liberar la presión social que lanzó a los cubanos a las calles el 11 de julio, en un estallido sin precedentes contra la dictadura
Canel, Marrero y protestas en La Habana
 

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El régimen castrista anunció este miércoles una serie de medidas urgentes destinadas a liberar la presión social que lanzó a los cubanos a las calles el 11 de julio, en un estallido sin precedentes contra la dictadura.

En la Televisión Nacional, el primer secretario del Partido Comunista y presidente designado, Miguel Díaz-Canel, junto con otros dirigentes de la cúpula del régimen, intentaron contener la ira popular de los últimos días. “Este gobierno está vivo y estamos buscándole soluciones al pueblo”, llegó a decir el primer ministro Manuel Marrero Cruz.

La principal medida es que, de manera “excepcional” autorizarán desde el 19 de julio que viajeros importen al país, en equipaje acompañante, medicamentos, alimentos y artículos de aseo, todo esto sin límite de valor de importación y “libre de pago de aranceles hasta el 31 de diciembre de 2021”.

Marrero Cruz anunció que estas medidas entrarán en vigor a partir del próximo lunes 19 de julio. Explicó que estos productos “deben estar diferenciados del resto del equipaje”. Se exceptúan de estas medidas quienes lleguen al país por Cayo Coco y Varadero con motivos turísticos.

Las autoridades del régimen reconocieron la falta de medicinas en el país, pero lo achacaron al “déficit de divisas”.

Además, en el programa oficialista Mesa Redonda aseguraron que los cortes eléctricos están disminuyendo a partir de reparaciones en las principales termoeléctricas del país.

Marrero recordó que la situación eléctrica se agravó a partir del 21 de junio y en los últimos días hubo apagones de casi todo el día: “Se han planificado que sean de seis horas, pero a veces por determinadas dificultades se ha excedido de esas horas”.

También prometieron que al finalizar agosto casi el 60% de la población estará totalmente “vacunada” con los fármacos producidos en la isla.

“Después de días llamando mercenarios a quienes pedían importar libremente medicinas y alimentos a Cuba, después de que una periodista oficialista dijera que le 'daba risa' esta solicitud que estaba ideada para abastecer negocios particulares, ahora el régimen cubano se baja con esta chambelona para bobos para tratar de disminuir la temperatura a lo que está pasando en Cuba”, opinó el académico y periodista José Raúl Gallego.

Añadió que “tuvo que salir la gente a la calle, poner muertos, mostrar músculo, para que ellos hicieran esta mínima concesión. Porque a la larga, lo que han demostrado siempre, es que reaccionan a la presión. (…) No entienden de diálogo, de peticiones, de solicitudes de personas que les son cercanas ideológicamente”.

No obstante, Gallego señala que “la gente en las calles no solo pedían comida y medicinas, pedían Libertad; una parte importante de la gente que salió a la calle no tienen a nadie que le lleve alimentos ni medicinas desde el exterior, y una parte importante de los cubanos en el exterior, aunque vamos a seguir haciendo esfuerzos para mandar medicinas, incluso a personas que no conocemos, estamos conscientes de que la solución a los problemas de Cuba no es entrar un gusano de 30 kilos; es que ustedes salgan del poder e instaurar en Cuba un sistema democrático”.

El abogado Eloy Viera comentó, con sarcasmo, la maniobra del régimen para intentar acallar los reclamos: “El #SosCuba es una farsa. La situación no es la que se describe fuera. Los que protestan son mercenarios. No obstante, nosotros (el desgobierno) después de protestas que pedían alimentos y medicinas los autorizamos a abrir un corredor humanitario privado”.

La periodista independiente Yoani Sánchez también reaccionó a la maniobra: “no queremos migajas. Queremos libertad. La sangre no se derramó en las calles cubanas para poder importar unas maletas de más. La mayoría de los heridos o detenidos ni siquiera tiene a nadie que le traiga algo en su equipaje”.

Las protestas que estallaron el 11 de julio, hasta el momento han dejado un saldo de más de 200 detenidos y desaparecidos, varios heridos y al menos un manifestante muerto, el único reconocido por el régimen.