Masa de croqueta para comunidad cubana. La oferta para alimentarse en cuarentena

Al parecer las croquetas son la salvación para la gestión gubernamental del régimen para solventar la crisis alimentaria que golpea a las comunidades cubanas conjuntamente con la crisis del coronavirus

La emisora estatal Radio Santa Cruz publicó este 13 de mayo en su sitio web una nota donde reseña la venta de productos comestibles e industriales a una intrincada comunidad santacruceña.

Del texto destaca la venta de masa de croqueta en esa alejada comunidad para que sus pobladores se alimenten en tiempo cuarentena, pero también en él se hace referencia a la distribución de productos de primera necesidad y otros comestibles, como un "asunto de máxima prioridad del Consejo de Defensa municipal".

Radio Santa Cruz pone como ejemplo la intrincada comunidad de Cuatro Compañeros, donde este martes se realizó la venta de los mencionados recursos.

"En la tienda de víveres El Triunfo, los vecinos del citado entorno poblacional adquirieron aceite para cocinar, desodorante, jugos, jabón líquido, colchas de trapear, entre otros comercializados por trabajadores de las tiendas recaudadoras de divisas La Nueva Ilusión y Costa Sur", precisó la emisora.

La pescadería de la empresa pesquera e industrial sureña (EPISUR) trasladó hasta la comunidad de Cuatro Compañeros a un joven dependiente que puso sobre el mostrador de El Triunfo, "en respectivos bolsos de nylon, la masa de croqueta y la hamburguesa, confeccionadas a base de mariscos. Ambas tuvieron gran aceptación".

Pero como no van a tener aceptación estos productos en momentos donde escasean los alimentos, y para obtenerlo en otros lugares del país hay que hacer largas colas exponiéndose a formar parte de la estadística de los contagiados con la COVID-19.

Pero, acaso los habitantes de las comunidades intrincadas de Santa Cruz no merecen tener acceso, por ejemplo, al tan demandado pollo, o a precios más económicos, porque las tiendas recaudadoras de divisas La Nueva Ilusión y Costa Sur, comercializan sus productos a los mismo elevados precios que en el resto del país hacen otras, y hay que tener en cuenta que no es igual en cuanto a poder adquisitivo, un poblador de una zona rural que un citadino.

El coordinador del programa y objetivos de Comercialización, Distribución y Producción de Alimentos del Gobierno a esta instancia, Aldo Rodríguez García, explicó que los martes y jueves son los días destinados para cumplir con esta tarea.

La crisis de alimentos en todo el país se agudiza mientras más intrincada se encuentre una comunidad. Las necesidades en La Habana por ejemplo, no son las mismas que pueden existir en comunidades rurales que la que es objeto de análisis en esta nota. Dichas comunidades demandan de la misma o más atención que las propias ciudades pues sus habitantes poseen recursos muy limitados.